Propuesta técnica y desarrollo. Un modelo de gestión de los roquedos donde practicar la escalada deportiva, que apuesta por la participación y la sostenibilidad.

Dado el valor que merecen la gran mayoría de los espacios naturales, ya sean protegidos o no, y el exponencial auge que está teniendo la escalada y el desarrollo de nuevas zonas para su práctica, han sido parte de los aspectos cruciales para desarrollar esta iniciativa, poner el foco en que no todo vale y tener presente desde un primer momento que se tenía que proceder de la forma precisa para realizar cualquier iniciativa o actividad.

La puerta que ha dado acceso a la posibilidad de poder desarrollar la escalada deportiva en Fuertescusa es la premisa de la elaboración de una propuesta técnica y de desarrollo donde se han evaluado y valorado todos los aspectos fundamentales, tanto positivos como negativos, que son necesarios para desarrollar una escuela de escalada deportiva en el medio natural y el análisis de la influencia que pueden tener sobre el medio físico y biótico del ecosistema y sobre el marco socioeconómico de la zona donde se iban a desarrollar; y que nos va a servir como patrón para ejecutar los distintos cometidos que a posteriori se iban a llevar a cabo.

La justificación para querer desarrollar este proyecto viene impulsada por la intención de combatir una serie de problemáticas que se están dando en diferentes lugares de la provincia de Cuenca y que, gracias al desarrollo de la propuesta, pueden ayudar a lidiar e intentar contrarrestarlos en la medida de lo posible.

Aparte de las cuestiones señaladas, a continuación, se desarrollan determinadas justificaciones de manera más concreta y que de una forma indirecta están interrelacionadas: 

– Combatir la despoblación rural y promover el enraizamiento de nuevas generaciones en el municipio o aledaños, aprovechando y dando valor al patrimonio y a los recursos que tienen en la zona, revalorizando de forma indirecta la comarca y a su población. 

– Potenciar e integrar las actividades de ocio y tiempo libre como motor principal de desarrollo rural para el municipio y sus alrededores y dar a conocer y explotar, en sinergia, el gran potencial que tiene como turismo activo. 

– Distribuir la creciente demanda de turismo activo que se está generando entre la población de las grandes urbes que buscan sensaciones fuertes, medir sus límites personales y recorrer espacios insólitos, debida en gran medida por la necesidad de compensar el estilo de vida urbana con el intenso deseo de acercamiento y conexión con el medio natural, huyendo de las rutinas cotidianas. 

– Demostrar que se puede hacer un aprovechamiento sostenible de los roquedos, al igual que se lleva haciendo más de 100 años con otros proyectos de ordenación en la serranía, y converger en un desarrollo amable y respetuoso tanto con el medio como con el resto de los sectores paralelos. 

– Intentar ir un paso más allá de las instalaciones deportivas aisladas, que en ciertas ocasiones se ha mostrado insuficiente para dinamizar económicamente una zona y en otras no se han ubicado con criterios de eficiencia, dando lugar a zonas en las que solo es posible practicar un tipo de actividad y no consiguen tener el efecto con el que se crearon. 

– Impulsar mesas de diálogo entre las autoridades implicadas y encargadas de la gestión del territorio (Ayuntamiento, Comunidades de propietarios, Agentes Medioambientales, etc.) y el colectivo escalador para desarrollar zonas de escalada de calidad, de forma ordenada y de forma duradera, no prohibicionista sino reguladora.

De forma intrínseca este proyecto trae consigo unos principios con la intención de que perduren en el tiempo como son: la sostenibilidad, satisfaciendo las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones; garantizar un equilibrio, siempre que su desarrollo contribuya positivamente al mantenimiento del bienestar del ecosistema y repercuta favorablemente en la calidad de vida de la población; el respeto hacia los recursos naturales del medio, buscando generar en todo momento el menor impacto posible; la participación, no solo del colectivo escalador sino también de las diversas partes implicadas, aunando fuerzas en un trabajo conjunto y articulado que permita alcanzar de forma satisfactoria las finalidades previstas y el compromiso.

Sobre la propuesta técnica y de desarrollo también se han plasmado, al tener un gran peso sobre el proyecto, unas líneas de actuación, con el objetivo de concretar desde un primer momento el ¿dónde?, ¿cómo? y ¿cuándo?, se van a desarrollar los trabajos de equipamiento de los itinerarios de escalada, la habilitación de los accesos y pies de vía y todo lo que atañe de forma directa e indirecta la actividad a partir de un plan de desarrollo dinámicoque permita realizar una gestión de los recursos de forma controlada por parte de todas las partes implicadas, que a lo largo del tiempo se garantice la conservación del ecosistema, la seguridad de los escaladores y represente para la sociedad una garantía de calidad.
La intención es desarrollar una escuela de escalada que sea sostenible y que a lo largo de los años venideros siga manteniendo los valores con los que se está creando este proyecto y que pueda llegar a ser un referente tanto en su desarrollo como en su gestión. Para tal fin es clave la implicación y participación de las partes involucradas en la toma de decisiones de las acciones y actividades a desarrollar, con el fin de garantizar el éxito de estas.

Un elemento esencial que ha estado, está y debe estar presente a lo largo del tiempo es la Educación Ambiental; base para que la escalada y el medio ambiente puedan ir de la mano en sinergia sin perjuicio de ninguna de las dos partes. El conocimiento y entendimiento del medio natural donde se practica la escalada y cómo se interrelacionan es la clave para garantizar un comportamiento respetuoso por parte de sus participantes, desarrollando en ellos habilidades y actitudes que les impulsen a ser partícipes en mantener e incluso mejorar la calidad del entorno.

Componentes de la educación ambiental

En muchos casos, el desconocimiento e ignorancia sobre determinados aspectos, a menudo causados por la falta de información, llevan a las personas a generar malas praxis sobre ellos, incluso de forma inconsciente y a la vez de forma indirecta manifestarse sobre aspectos paralelos.

Es importante que los implicados se sientan parte del medio, que comiencen a ver la repercusión que tiene realizar estas prácticas en su vida y, sobre todo, que entiendan que al conservar este medio podrán seguir disfrutando tanto ellos como las generaciones venideras durante mucho tiempo del mismo. 

El reto no es simplemente que las personas adquieran conocimientos del valor que tienen las cosas y sentido de la responsabilidad sobre el medio y los recursos, sino que se sientan y sean partícipes con la intención de que todo aquel que escale en Fuertescusa sea parte implicada y sume en este proyecto.

Por último, el objetivo general que se pretende lograr con este proyecto es poner de manifiesto cómo la creación de una zona donde practicar la escalada deportiva puede desarrollarse de forma ordenada, con calidad y a la vez ser sostenible y respetuosa con el medio a partir de unas medidas previstas con antelación.